Al entrar en una tienda POLO Ralph Lauren o GAP no reparas en el mobiliario, y precisamente porque es discreto, limpio y está en su punto, el relato de la marca queda perfectamente enmarcado. Este fabricante de mobiliario comercial, con 40 años de experiencia, viste la «cara» de marcas globales. Y una cara no tolera ni irregularidades ni retrasos.
Un láser de chapa de altas prestaciones MLX junto a una plegadora híbrida HY forman una célula flexible: el láser cambia rápidamente entre distintas piezas de expositor y la plegadora las conforma con ángulos programados, de modo que los cambios de diseño llegan al taller en poco tiempo.
La víspera del lanzamiento, ya de noche, cambió el diseño y las muestras tenían que estar en tienda a la mañana siguiente. Cuando el nuevo expositor apareció puntual en la sala, con líneas limpias y uniformes, el equipo de marketing respiró: resultó que «a tiempo» y «bien hecho» podían ser lo mismo.
El estampado exige un troquel para cada forma, algo poco rentable en poca cantidad y mucha variedad. El corte por láser no necesita utillaje: basta actualizar el programa para cambiar el diseño, algo idóneo para el equipamiento de tiendas. El plegado debe lidiar con la recuperación elástica: la chapa rebota ligeramente tras el conformado; la plegadora híbrida 6+1 compensa el ángulo por material y espesor mediante software, de modo que cada lote de mobiliario sale igual, algo vital para la coherencia de la imagen de marca.