Por qué la chapa gruesa exige tanto al sistema láser
Más allá de 12 mm, el haz debe mantener una densidad de potencia suficiente en todo el espesor: el corte pasa de la fusión superficial a la penetración profunda. Cualquier desequilibrio provoca escoria, estrías bastas o falta de corte pasante. Estos tres parámetros deciden el resultado.
1. Potencia del láser y posición del foco
La potencia fija el espesor máximo cortable; la posición del foco determina cómo se reparte la energía en la chapa. En chapa gruesa, el foco se sitúa por debajo de la superficie para que la zona de fusión se concentre a media altura.
- Acero al carbono 16 mm: 6 kW o más, foco ≈ −2 a −4 mm
- Acero al carbono 25 mm: 12 kW o más, foco ≈ −4 a −7 mm
- Inoxidable 20 mm (N₂): 15 kW o más, con gas a alta presión
2. Gas de asistencia y presión
El acero al carbono grueso suele emplear oxígeno (la oxidación exotérmica aporta energía y aumenta la velocidad); el inoxidable y el aluminio requieren nitrógeno a alta presión para un canto brillante sin óxido. La pureza deficiente o la presión inestable son causas principales de escoria.
3. Velocidad de corte y aceleración en esquinas
La chapa gruesa se corta despacio con gran aporte térmico; en esquinas y arcos pequeños hay que reducir la velocidad para evitar acumulación de calor y hundimiento del canto. En el rendimiento real, la calidad de la aceleración y deceleración servo suele importar más que la velocidad punta.
| Material / espesor | Potencia | Gas de asistencia |
|---|---|---|
| Acero al carbono 12 mm | 4–6 kW | Oxígeno |
| Acero al carbono 25 mm | 12–20 kW | Oxígeno |
| Inoxidable 20 mm | 15–30 kW | Nitrógeno AP |
Las series Midnight MLX / MHLX incorporan optimización dinámica de trayectoria con IA propia, que ajusta automáticamente la velocidad en esquinas y la perforación en chapa gruesa, equilibrando rendimiento y productividad.
